
A la hora de elegir una pala, es muy importante conocer muchos aspectos importantes que van a marcar nuestra comodidad con nuestra pala.
Y es que ya estamos hablando de inversiones serias, vemos como la mayoría de las marcas incorporan en sus colecciones palas que superan los 300€. Y es que estas cantidades eran impensables hace unos años donde la pala más cara apenas superaba los 150€.
Y es que a la hora de elegir, lo primero que vamos a tener en cuenta son dos aspectos:
Y eso no está mal, porque lo que haremos será ver un poco a un jugador profesional y “salvando las distancias” estableceremos un vínculo de juego con él, es decir, buscaremos una referencia de juego y si somos pegadores pues elegiremos la pala de un jugador pegador.
Pero con esta guía pretendo hacerte reflexionar sobre una serie de aspectos que debes tener en cuenta o que yo tendría antes de elegir tu pala de juego.
Y es que tu marca favorita y tu jugador favorito es la elección fácil, pero si además de eso tienes en cuenta los siguientes puntos, tu elección tendrá más opciones de ser segura.

Este apartado quizás sea el primero que se tiene en cuenta, es el más accesible y conocido por los jugadores amateurs ya que sobre esto se ha hecho mucho marketing y mucho mito.
En resumidas cuentas, encontramos a grosso modo 3 tipos de formato de palas: redonda, lágrima y diamante.
Así es como se han categorizado las palas desde tiempos remotos, aunque ahora salen nuevas variantes que seguro que te suenan o es probable que hayas escuchado: lágrima invertida, avant, hexagonal…
Ahora bien, si nos remontamos a la forma tradicional, deberías elegir entre tres tipos de pala en resumidas cuentas:
1) Pala redonda: un formato muy cómodo de manejar ya que por su forma, la distribución de su peso está más cerca del puño, de nuestra mano, por tanto nos será más fácil manejar la pala y colocar las bolas donde queramos jugarla.
De igual forma, al tener la distribución de pesos y por ende el balance más cerca de la mano, perdemos palanca en todo el juego aéreo, por lo que cuando ejecutamos golpes más agresivos como bandeja, víboras, voleas pesadas y por supuesto pegadas, esta pala “hará menos daño” en lo que a potencia se refiere.
El tener el balance bajo cerca de la mano hace que perdamos el efecto palanca, pero esto es solo una cuestión física del comportamiento estructural de una pala en base a su forma. Luego más allá de eso, hay que analizar los componentes de la pala y sobre todo la técnica con la que ejecutamos los golpes.
Una pala redonda será ideal para defender, para sacar bolas complejas y rápidas donde solo nos dé tiempo a poner la pala o para aquellas bolas que salen muy poco de pared de fondo y tenemos que meter la pala muy abajo.
Por mi experiencia, no quiere decir que se cumpla con todas las marcas y modelos, pero en las palas redonda que he tenido y probado suelen ser más pesadas que palas con un balance más elevado.
El peso es otro de los factores a tener en cuenta para elegir tu pala ideal, es MUY importante, y por eso abordaremos este apartado en concreto.
2) Pala de diamante: Este formato es el antagonista a la pala redonda. Se trata del formato de pala agresiva por excelencia, no hay más, diseñada para ser agresiva y tener la iniciativa en el juego.
Con este formato vamos a perder control en beneficio de la potencia y es que al estar diseñada en forma diamante, la pala va a tener mayor masa y estructura en la cabeza de la misma, eso hará que “cabecee” y que por tanto nuestros tiros de ataque sean más peligrosos y potentes.
Es un formato de pala exigente pues el tener la distribución de peso alejada de la mano, en la cabeza de la pala, hace que tengamos que tener una condición física óptima, ya que de lo contrario podemos tener una lesión en el codo o en el tríceps, muy frecuentes entre muchos jugadores.
Piensa que tenemos que ejecutar muchos golpes y sostener una herramienta que tiende a caer y eso hace que si no tenemos un nivel físico mínimo o somos novatos, podamos sobrecargar la musculatura de brazo y hombro.
Una vez que te he contado el funcionamiento de este tipo de palas, vamos a analizar si eres un jugador que pueda llevarse bien con el formato más agresivo.
Si ya eres un jugador que defiende bien, eres de esos “pesados” que lo devuelve todo y lo que buscas es una ayuda extra en todos los tiros agresivos, este formato puede ser una gran elección para ti.
Ahora atacarás mejor pero te costará más defender, será más complicado el sacar bolas complejas, recuerda que el control de la pala ahora lo tienes más lejos de la mano y eso siempre dificulta la defensa.
3) Pala de lágrima: quizás sea el formato que más se adapta a cada estilo de jugador. De forma lógica, esta distribución se encuentra a medias entre el formato redondo y el de diamante.
Se trata de palas que tienen un balance medio, equilibrado. Su construcción está basada en el reparto de materiales, por lo que será cerca del centro de la pala donde se encuentre la mayor masa.
Creo que se trata de una pala perfecta por la multitud de opciones que te da. De por sí, no será un formato de pala 100% para el ataque ni 100% para la defensa, se trata de un equilibrio perfecto que nos ayudará tanto en ataque como en defensa.
Y digo pala perfecta, porque con la capacidad de customización con la que nos encontramos hoy día, podemos variar y cambiar los balances de nuestra pala con este formato y adaptarla a nuestro gusto.
Podemos colocar peso en la punta y hacerla más cabezona y por ende más agresiva o añadir peso cerca de la mano y del grip para que el balance sea más justo y tengamos una mayor sensación de control.
Hay ocasiones donde cuesta identificar este formato, y es que con la gran cantidad de opciones y de innovaciones por parte de las marcas, cada vez buscan nuevas ideas y nuevos conceptos, pero siempre que una pala cuente con ese equilibrio medio, podemos decir que se trata de una pala lágrima o gota invertida.

Esta pregunta puede que sea desconocida para vosotros, para la mayoría o solo para algunos. El caso, es que ahora el carbono resulta ser el santo grial de los materiales y componentes de las palas de padel, mirando por encima del hombro a nuestra querida fibra de vidrio.
Y es que solo por si no lo sabes, las demonizaciones nunca han sido buenas, y en este caso por supuesto que tampoco.
En el mercado de palas actual, hay dos tipos de componentes principales en la fabricación de marcos, planos y tubulares: la fibra de carbono y la fibra de vidrio. Es verdad que cada vez la innovación se hace palpable en el sector y las marcas comienzan a introducir nuevos componentes como puede ser el kevlar o el aluminizado.
No obstante, nos vamos a centrar en lo común y que inunda el mercado de palas de padel. Aunque si quieres profundizar más, he dejado un artículo hablando de todo esto aquí.
Para que te hagas una resumida idea de estos dos materiales y su comportamiento, tienes que saber que:
Teniendo en cuenta la resumida conclusión anterior, ya puedes comenzar a diseccionar el precio de las palas en base a su tecnología y componentes, pues por eso mismo, una pala de fibra de vidrio, “no debería” tener un mayor coste que una de carbono.
Ahora bien, has de leer bien cuando estés en proceso de búsqueda ya que muchas marcas fabrican el plano en vidrio y el tubular en carbono.
El plano es la superficie de contacto de la pala con la bola y el tubular es el marco. Y es por eso que lo hacen de ese material resistente, pues es donde más golpes con las paredes y suelo se lleva la pala.
También tienes que saber que el tacto de un componente es diferente al otro con la bola. Cuando jugamos con una pala de fibra de vidrio, este componente hace que sintamos más la bola, por tanto vamos a sentir menos rigidez en la pala con un tacto más blando.
Por otro lado, cuando la pala es de carbono, al ser más rígida el tacto va a ser más duro, este componente tiene menos flexión y la bola saldrá más rápido de la pala. En este caso hablamos de carbono en general, sin entrar en el números de Ks (número de fibras de carbono).
La sensación en este mundo de componentes, pasa por demonizar a la fibra de vidrio y alabar al carbono. No sé si se trata de una estrategia de marketing de las marcas, ya que las palas de carbono pueden venderse a un mayor precio.
Lo que sí está claro es que ahora parece que una pala de carbono “es mejor, de mayor calidad…” que una fibra de vidrio. Yo no estoy de acuerdo con ello, creo que se trata de buscar qué es lo que nos viene bien a nosotros, a nuestro estilo de juego y nivel. Para aclarar este tema, recuerda que Miguel Lamperti lleva jugando a nivel profesional con su Nox ML10 muchos años con una pala de fibra de vidrio.
En mi experiencia, he tenido épocas donde he preferido palas de fibra de vidrio, me encantan y son muy muy cómodas. Las he preferido en invierno donde con el frío no se ponen tan blandas y cuando he tenido molestias en el brazo, son palas más agradables.

Componente más importante y que más confusión crea a la hora de elegir una pala. Y es que aunque no es la superficie de contacto directa con la bola, es la que va a determinar su comportamiento.
Y decimos que genera confusión con razón…
A los que nos gusta curiosear a fondo todo lo que implica el proceso de creación de una pala, te das cuenta de que cada marca es un mundo, que los componentes cambian y las combinaciones entre ellos se multiplican por infinito.
Eva hard, eva soft, mix eva, black eva, foam, polietileno, mix eva…. Son algunas de las combinaciones que he leído, aunque seguro que seguro que se me escapan muchas.
Para mí no tiene sentido entrar en tantos supuestos porque es muy difícil categorizar una sensación. Y es que lo que para mí es blando para ti puede ser duro, y viceversa.
Yo he pasado mucho tiempo intentando hacerlo y buscando cuál era mi tacto preferido. En esta búsqueda he pasado por todo, desde amar las palas blandas y ser defensor de ellas hasta buscar dureza extrema.
Es importante saber que ni el carbono, ni la fibra de vidrio, ni el tipo de goma te va a dar una sensación por sí sola, es por eso que necesitas probar y probar y buscar una marca que trabaje con componentes y mezclas que te gusten y favorezcan.
Por lo general, una goma blanda te va a dar más control, más salida de bola a baja velocidad y menos potencia a mayor fuerza de impacto, un tipo de goma ideal cuando estás comenzando a jugar, ya que a poco que pongas la pala, la bola va a salir y va a pasar al otro campo.
Pero este tipo de goma tiene una contra y es que al tener tanta salida de bola, esta puede flotar demasiado y quedar muy alta, ideal para que el rival la ataque.
Y es ahí donde entra la goma dura, una goma más técnica que a velocidad baja sale más despacio y a mayor potencia de golpe sale más rápida. Este tipo de goma suele emplearse en palas para pegadores, palas destinadas a imprimir potencia a la bola.
En mi experiencia, el tacto de la pala va evolucionando hacia la dureza a medida que el nivel de juego avanza, pero has de tener claro que no hay una pala perfecta pues cada componente y combinación tiene sus pros y contras.
Si te está sirviendo esta guía, te diré lo que yo hice. Probar palas de distintas marcas hasta que encontré una goma que me gustó y a partir de ahí, es ya buscar el modelo y resto de componentes dentro de la oferta de esa marca.

Sí, sí lo es. Aunque más que el peso de la pala deberías preguntarte cuál es tu capacidad física para aguantar con un determinado peso.
Desde que comienzas a jugar al padel deberías acostumbrarte a pesar tu pala, pues será la herramienta que muevas una cantidad interesante de veces durante un partido, y si juegas más de un partido a la semana, imagínate…
Por eso, debes saber cuál es el peso en el que te sientes cómodo y así no caer en lesiones. Porque hay una gran diferencia en la sensación de peso que tienes cuando coges la pala por primera vez a la que tienes tras acabar un partido.
Y claro ya te he dicho que todo está relacionado, y es que no va a ser lo mismo una pala con 370 gramos balanceada en la punta a otra con 370 balanceada hacia el centro o el grip.
Deberías saber con qué peso te sientes cómodo jugando y que no es lo mismo pesar la pala cuando viene de fábrica a cuando la preparas para jugar, ya que cómo mínimo le añades un overgrip y la gran mayoría un protector.
Puedes hacerlo, por supuesto, pero cada cosa que añadas a la pala respecto a como viene de fábrica será añadirle peso y cambiar su balance y comportamiento.
En resumidas cuentas, una pala orientada al ataque estará en torno a los 370 gramos, aunque siempre has de tener en cuenta que de serie las marcas hablan de que los pesos pueden variar en torno a 10 gramos.
Eso quiere decir que si de serie las marcas ponen sus pesos, estos pueden variar hacia arriba o hacia abajo en ese gramaje, que algunas marcas son de 10 gramos y en otras de 5.
Si en cambio buscas una pala ligera, ya todas las marcas cuentan en su colección con palas de 250 a 360 gramos las cuales van a funcionar muy bien si tienes problemas de codo o de hombro.

La última clave del rompecabezas es elegir tu pala en función de tu posición en la pista. Y aquí tendrás que tomar una decisión importante.
¿Elijo una pala que refuerce mis virtudes o elijo una pala que mejore mis defectos?
Esto es muy sencillo, puedo jugar en la derecha, ser un grandísimo defensor y un malísimo definidor en la pegada. Es en esta situación donde eliges, una pala que te ayude a defender y relucir tus virtudes o una pala que te ayude a definir (tapar tus carencias).
La ley no escrita del padel es que el jugador de drive usa una pala más redonda con el balance más bajo para defender y el de revés una pala más diamantada para ser agresivo y definir los puntos.
Evidentemente esto no es ninguna ley, pues si miras mismamente el circuito profesional Juan Lebrón juega con una de las palas más agresivas que existen.
Está claro que no es comparable, pero la clave para mí en esta elección se basa en elegir si tapar defectos o resaltar virtudes.
